Recursos para trabajar en las aulas

Taller Mundial 78: “La otra final, el partido por la vida y los derechos humanos. Y video "Paralelo 78"

Taller Mundial 78: “La otra final, el partido por la vida y los derechos humanos

Objetivos

  • Contextualizar este evento mundialista.
  • Recuperar y resignificar cómo, a través de los años, este primer campeonato mundial en Argentina pasó de ser una “gran hazaña” a un símbolo para repensar la historia reciente.
  • Reflexionar sobre los cambios en el discurso sobre este acontecimiento deportivo.
  • Entender las tensiones en torno a este evento como un enclave para evitar el olvido y materializar el pasado.

Presentación del taller

Esta actividad resulta útil para comprender las diferentes estrategias de distracción mediática de las que se sirven los espacios de poder para encubrir actos atroces, como, por ejemplo, el genocidio perpetrado durante la última dictadura cívico-militar que gobernó nuestro país. En ese momento histórico, se utilizó un evento deportivo, el mundial de fútbol de 1978, para encubrir y tapar desapariciones, torturas, apropiación de bebés y otras atrocidades. Estas estrategias se han utilizado y se siguen utilizando en diferentes países con diversos fines.

Primera parte

Comenzamos reunidos en la Biblioteca de Libros Prohibidos. Pensamos juntos en qué fecha estamos, si recuerdan algo de los Mundiales de fútbol, particularmente, los que tuvieron lugar en la Argentina. Luego, como estrategia de conformación de grupos, presentamos, sobre la mesa, fragmentos (por duplicado) de las palabras de jugadores argentinos que ganaron el Mundial del 78 (“Papelitos”, s.f.).

Osvaldo Ardiles reconocería años más tarde: “Duele saber que fuimos un elemento de distracción para el pueblo mientras se cometían atrocidades, fuimos utilizados como propaganda por parte de los militares, pero también servimos como bálsamo para mucha gente oprimida que pudo volver a salir a la calle envuelta en una bandera argentina”.

El portero Ubaldo Fillol comentó más tarde: “Ignoraba todo, como la mayoría de los muchachos. Nosotros nos empezamos a enterar de las cosas que pasaban en el país después del Mundial. No había difusión, porque manejaban todo los militares en ese entonces. Después, se fueron destapando algunas cosas hasta que cayó el gobierno, pero no sabíamos nada”.

El entrenador César Luis Menotti reconoció: “Sabía de la represión, de la persecución a compañeros... La desaparición de militantes siempre existió. Lo que desconocía de la dictadura ejercida por la Junta Militar era la magnitud y la locura de la represión. Esto lo supe después, cuando se terminó de descubrir todo el desastre”.

Leopoldo Jacinto Luque pone especial énfasis en la defensa del plantel: “Me da bronca que se le quite el mérito a Menotti, porque ni él ni nosotros tuvimos la culpa de que el Mundial se desarrollara en pleno proceso militar. ¿A quién no le hubiera gustado jugar y salir campeón mundial con un gobierno democrático? El Mundial lo ganaron Menotti y los jugadores, no los militares. Yo tiraba paredes con Kempes y Bertoni, no con la Junta”.

El capitán Daniel Alberto Passarella analizaría luego: “El Mundial del 78 sostuvo el régimen, tapó todo”.

Oscar Ortiz declaraba más de diez años después: “El Mundial sirvió para poder salir a gritar por cualquier motivo. Hacía falta una válvula de descompresión por la situación reinante.

Y, en ese caso, fue provista por el fútbol. Tal vez, fue inconsciente, pero, con la excusa de festejar el título, la gente recuperó la calle”.

Ricardo Julio Villa admitió: “Asumo mi responsabilidad individual, era un boludo que no veía nada más allá de la pelota. Lamentablemente, uno se acostumbra a todo. En la concentración, teníamos que dejar el auto a cien metros y, después, nos encontrábamos con dos controles del Ejército que nos palpaban y revisaban los bolsos. A la noche, veíamos a los centinelas y escuchábamos tiros. Nos usaron para tapar las desapariciones de personas que pensaban distinto. Me siento engañado... A nosotros nos daban la pelota, jugábamos y no pensábamos en nada más… por eso es que no me siento partícipe ni cómplice de los militares… y estoy convencido totalmente de que me hubiera gustado luchar para que la Argentina se diera cuenta de lo que pasaba”.

Jorge Carrascosa desistió de ponerse la camiseta albiceleste argumentando: “Yo no quiero ser, de ninguna manera, un instrumento de la dictadura militar”.

Raúl Cubas, detenido el 20/10/1976 en la ESMA, tuvo que entrevistar, por exigencia de sus captores, a César Luis Menotti (Director Técnico de la Selección Argentina en 1978). Mientras permaneció detenido, Raúl tenía la función de seguir y analizar las noticias de algunas agencias internacionales. Específicamente, las que tenían que ver con la imagen de Argentina en el exterior: es decir, las referidas a las denuncias por violaciones a los derechos humanos. Luego de reunirse con lx compañerx que tiene el mismo relato, charlamos y pensamos juntxs en las palabras de esos jugadores, donde la mayoría coincide en que, en ese momento, no sabían lo que sucedía en el país. Segunda parte En una segunda instancia, ya reunidxs en grupos, la propuesta consiste en leer el cuento “El que no salta es un holandés”, de Mabel Pagano (“PAGANO, Mabel: El que no salta es un holandés”, n.d.).

Lecturas:

El mundial 78 - Eduardo Galeano: Dos veces junio – Martín Kohan: El Opio de los pueblos - Eduardo Galeano: Audiovisuales: Paralelo 78: Mundial 78: Lo pasado pensado, Mundial 78: Mundial 78, la historia paralela: Luego, charlamos entre todxs sobre los hechos, los modos de relatarlos, el momento histórico, el fútbol, las voces que aparecen, las frases hechas y sus significancias en su contexto.

Propuestas

  • A partir de la lectura, compartir las frases hechas que aparecen en el cuento. Pensar cómo funcionan en lo colectivo, qué se enuncia desde los ámbitos de poder para manipular las conciencias e instalar, como verdades, terribles falacias.
  • Ofrecemos, en una hoja, el logo impreso (solo el contorno) y los materiales para hacer el collage.
  • Intervenir el logo del Mundial 78 con frases, palabras, dibujos o colores que expresen lo que reflexionamos y analizamos en el cuento. Cierre Socializamos las producciones. Charlamos sobre la importancia de pensar al fútbol como un fenómeno cultural y popular que excede al deporte, habilitando la reflexión acerca de nuestra identidad como pueblo y la memoria sobre el pasado reciente. Les ofrecemos que se lleven las producciones para intervenir algún espacio significativo en su espacio, colegio, etc.