Elide Cecilia Rivetto de Cardozo “Tita” y Glicerio Cardozo
Estuvieron muy activos por la libertad de sus hijos y yernos, presos políticos, detenidos en el año 1975. Recorrieron cantidad de cárceles en todo el país visitando a los chicos y procurando que no les faltara nada.
Soy hija de un militante socialista, del Partido Socialista. De mi padre aprendí muchas cosas, era un ejemplo de militancia. Yo tenía siete años y leía “La vanguardia”
Nací el 28 de Diciembre de 1925, pero me anotaron el 1 de Enero de 1926.
Nunca me enfrenté con nadie, excepto con las Botas.
Nací en Porteña, provincia de Córdoba.
Trabajé toda mi vida, soy jubilada de Modista.
Soy hija de un militante socialista, del Partido Socialista. De mi padre aprendí muchas cosas, era un ejemplo de militancia. Yo tenía siete años y leía “La vanguardia” (NR: periódico del Partido Socialista)
A mi hija María Rosa la detienen junto con el marido, Claudio, el 31 de marzo de 1975, a las dos de la mañana, nosotros nos movimos rápido y logramos que un forense la viera a las siete de la mañana. Estaba embarazada de ocho meses, de mi nieto Mario. De esa manera logramos que la trasladaran al Buen Pastor.
A mi otro hijo, José María lo detienen junto con su mujer Marta (La Pantera) en Octubre de 1975 (junto a su hija Paula) y ocupan la casa. Sentados en la mesa dirigen al resto para que hurgaran todo. Uno de los tipos que me ocupa la casa le saca el micrófono al teléfono. Quedamos incomunicados. Cuando fuimos a la oficina de Zamboni Ledesma (NR: Juez Federal) el que sacó el micrófono estaba parado en la puerta del despacho. Imaginate. Me dí vuelta y no entré.
Mucha gente dejó de hablarme por tener hijos “subversivos”. Se cruzaban de vereda, se hacían los que no te veían. Una ves en un velorio, cuando entré yo, se fueron todos. Quedé sola con el muerto.
Nos juntábamos en plaza Velez Sarfield con Cecilia, con los Ruffa, con Chabrol.
Recorrimos cantidad de cárceles en todo el país visitando a los chicos: Buen Pastor, Encausados, UP1, sierra Chica, La Plata, Devoto, Caseros, Coordinación Federal, Alcaidía de Rosario
Nos dedicamos a que no le faltara nada, mejor dicho, lo mínimo indispensable para que los chicos pudieran sobrellevar la vida en las cárceles: ropa y comida. También nos movimos mucho para que las familias que no visitaban a sus presos se animaran y se acercaran a visitarlos.
Foto: Nicolás Castiglioni