Encarnación Rubio “Encarna”

Militaban junto a su marido Ramiro en el Partido Comunista y en la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Su hijo Sergio R Bustillo fue secuestrado en 1977 y sus restos fueron encontrados por el EAAF en La Loma del Torito en el 2025.

“…La semilla que sembraron promete cosechas record”

Mujer sencilla, para quién vivir, amar y luchar seguirán siendo indisolubles; al igual que pensar, decir y hacer.

Mendocina, hija de campesinos, delegada obrera en el gremio de la fruta; conoció a su compañero Ramiro Bustillo, en un picnic del Partido Comunista. Formaron un hogar sensible, solidario -y en algún aspecto previsible (sus hijos Sergio, Gustavo y Ariel, serían algo inquietos…y también delegados desde la escuela hasta el trabajo).

Huyendo de persecuciones y represalias laborales se trasladaron a Córdoba en el ‘55. Bajo la dictadura del 66 al 73, su casa sería cobijo y lugar de reunión para dirigentes políticos y gremiales. Por allí pasaron Agustines y Toscos, Caffarattes y Reyes y Ongaros y Canelles. Legión de Luchadores de diferentes procedencias, sosteniendo ante ‘ajustes’ y todos los ‘olvidos’ …“El Pueblo Unido, Jamás será vencido !!” (…‘se siente’, ‘se siente’, recorren el mundo, voces y porvenires…y hoy redoblan sus parches en ‘el Norte’).

Militaban con Ramiro en la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. El trajín por un mundo justo se haría vertiginoso en la oscura noche del 76 al 83; había que remontarla y ponerla en perspectiva, estar a la altura de la historia y sus derrotas; trascender estas represiones y genocidios, requeriría ahora de ellos: ‘los que luchan toda la vida’. Cuando “Desaparecieron” Sergio y tantos otros (…tan Nosotros..!), había que ‘censar’ “Familiares”, organizar “Madres” y denuncias.

En la intemperie y ‘sin cuartel’ Contra el Estado Terrorista; había que abrirle los resquicios a la soledad y al desamparo…criar la resistencia en todos los rincones. Esa fue la respuesta que obtuvieron los “desaparecedores” en su desenfreno contra la nación y los derechos del pueblo. Todo era desigual …y “hasta la victoria” …como siempre.

Después de derrocar a los militares, siguirían agazapados los ‘continuistas’, la línea de civiles y lo peor: sus mandamases, ‘los de atrás’ – esos que no se van, y para que haya futuro hay que sacarlos a la vista, de atrás de las bambalinas y de sus poderosos puestos -aún conspiran desde sus grandes y oscuros intereses. La voracidad maquillada por todos los ‘medios’ en la ‘Era del realismo’ y el “posibilismo”, consumaría pingües estafas contra la nación y su pueblo. Hacia el 2001 nos dejarían al borde de la desintegración y el abismo y… ‘que se vayan todos’.

La quimera por Memoria, Verdad y Justicia, transitaría otras formas no menos ingratas. Con avances y retrocesos, la democracia aún era un horizonte en retirada, un ‘en tanto’ de Utopía… entre tanto fango y falseamiento.

Pero, también estaban con su pasado, su futuro y todos los ’Presentes’, los consecuentes con sus ‘A-hora’ y sus ‘Siempre’.

Seguirían “las madres”, formando siempre y con ‘todo’, sus nietos y ‘los hijos ‘ - los de ayer y los de hoy …los del mañana.

Ejército de voluntades invencibles, memorias que defendieron y sembraron- que honran la vida ante la mirada de los tiempos y pueblos del mundo

Texto y Foto: su hijo Gustavo Bustillo

(...) "Se abre una ventana en la memoria y ahí estás. Con tus cuadriculadas bermudas azules y las manos llenas de harina. Hay un palo de amasar y harina en todas partes: Harina desparramada sobre la antigua mesa de madera, harina en el suelo, harina suspendida en el aire. -Hechicera de polvos blancos amasando en tus manos lo que somos y lo que podemos ser" (...)

Su nieta Huayra Lihué

Entre letras,
Intento desenredar el tiempo.
Se abre una ventana en la memoria y ahí estás.
Con tus cuadriculadas bermudas azules y las manos llenas de harina.
Hay un palo de amasar y harina en todas partes:
Harina desparramada sobre la antigua mesa de madera,
harina en el suelo, harina suspendida en el aire.
-Hechicera de polvos blancos amasando en tus manos lo que somos y lo que podemos ser-
Esa mesa antigua en una cocina pequeña donde jugábamos a la canasta,
A la escoba de 15, al Chinchón.
Esa mesa antigua con un cajón lleno de cubiertos que se me hacían exóticos:
Un quita carozos de aceitunas, un cortador de ravioles, un formador de ñoquis,
un pelapapas que parecía más antiguo que la mesa.
¿Cuántos ravioles hiciste sobre esa mesa ?
¿Cuántas veces jugaste a la canasta?
¿Cuántas lloraste?
¿Cuántas reuniones con otras madres?
Esa mesa donde tomábamos el café con leche, donde conocí el sabor de la palta, de la cereza,
del gazpacho.
Esa antigua mesa se presentaba a mis ojos como una materialización del árbol familiar.
También sobre ella había desayunado tantas veces el tío Sergio, a quien no conocí y desayunando yo sobre ella supe que no solo amaba profundamente a mi tío, (a quien no conocí), sino que también me era necesaria su presencia, me hacía falta.
Hice un collage de él con fotos y anécdotas y rasgos de una personalidad que se me hacía solidaria, inteligente y sensible.
El amor al tío flotaba en el aire como la harina, por toda la casa, suspendido en el tiempo y el espacio, ocupando todos los rincones, llenándolos de amor
y de ausente presencia.
Cuánta de esa poesía en mi niñez se mezcló con aprender que en este mundo existía la tortura y los torturadores, el prisma de mi abuela
como un caleidoscopio lleno de ángulos agudos y geometrías de colores.
Con el tiempo supe otras cosas.
Supe que la abuela que compraba chocolates y cerezas también había tenido otros roles y otras formas de abrir caminos.
Era otro el mundo que soñaban sus ojos.
No porque despreciaran en modo alguno la belleza natural de nuestros bosques y mares, sino porque soñaban (y construían)
una forma comunitaria de ser que comprendía que si había una salida era colectiva.
Aún te encuentro en el espejo, abuelita Encarna.
En la forma de mi cuerpo, en la forma de esta nariz que tanto rechacé en mi adolescencia y que hoy encuentro llena de digna identidad.
Extraño tu casa, el olor de la mopa con kerosén y el piso brillante, el sonido de tus alpargatas que arrastrabas casi sin levantarlas del suelo,
¿era por la artritis de rodilla o en ese lento caminar había otro tipo de cansancio?
Supe en tus abrazos que existen heridas que no cierran.
Y también supe en ellos que habías aprendido a vivir acostumbrada al dolor y a la esperanza.
Imagino (o recuerdo) ese momento, cada mañana, donde abrías tus ojos en un mundo sin Sergio, qué le hicieron, dónde está..
Había en ese dolor una espera activa, un buscarlo por cielo y tierra, un continuo presentimiento de que cualquier día podríamos tener una noticia,
que cualquier día y en cualquier momento Sergio podría tocar la puerta.
Dónde está..Qué le hicieron..Dónde está..
En esa incertidumbre, la certeza del horror alimentaba toda clase de pesadillas.
Dónde está...Que le hicieron...Dónde está..
"Dónde está" era el mantra de cada día. ¿Durante cuántos años, abu?
10 años...20 años...30 años...Tras 49 años,
tras la eternidad de medio siglo, el tío Sergio vuelve a casa.
La verdad emerge y algo se acomoda en el alma del árbol familiar, y más allá de lo íntimo, en el Gran Árbol.
Algo se acomoda, se reorganiza, se prepara para reconstruir, para abrazar, para sanar, para sembrar.
Para seguir buscando a los que nos faltan. Las personas no desaparecen.
Nacen, crecen y se reproducen en ideas e ideales, en hijxs, en libros, en música, en pájaros, en sueños, en árboles.

Huayra

El 24 de marzo del 2026, luego de la identificación de los restos de su hermano, Gustavo Bustillo visitó el sitio para presenciar la reinauguración de la muestra Peregrinxs y compartir su emociones con los presentes. Terminando la jornada nos regala la lectura del siguiente texto de su autoría.

EL ENCUENTRO

En memoria de mis viejos
Y un abrazo a la vida con Sergio
…Y al EAAF

I

Uno, andando -o casi quieto, y
Hasta plantado en la esperanza -
encuentra cosas que pueden ser valiosas
y en tanto …tánto, algunas
hasta resultan milagrosas
como una quinta esencia
de existencia
Pero hay otras que son tan especiales
Porque el valor de semejante encuentro
se encuentra en lo tremendo del trayecto
en estas grandes cosas
Podemos Ser Así y con Mayúscula
- La pequeña partecita
De largas y ondas Busquedanzas
- Y …Hermano ..!
Llegan a ser ‘un Abrazazo'
con todas las potencias de la vida
desde esa quinta esencia de existencia

Tillo Marzo26

¿Durante cuántos años, abu? 10 años.. 20 años.. 30 años.. Tras 49 años, tras la eternidad de medio siglo, El tío Sergio vuelve a casa. La verdad emerge y algo se acomoda en el alma del árbol familiar, y más allá de lo íntimo, en el Gran Árbol. Algo se acomoda, Se reorganiza, Se prepara para reconstruir, para abrazar, para sanar, para sembrar. Para seguir buscando a los que nos faltan.

El hijo de Encarnación, Sergio Ramiro Bustillo, militaba en el Partido Comunista. Fue secuestrado el 18 de octubre de 1977, trasladado al Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2) y luego al Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio "La Perla". Casi 50 años después, en marzo de 2026, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos, gracias a las excavaciones realizadas en la Loma del Torito, en predios del Ejército próximos al ex CCD “La Perla”.

Si queres saber más sobre la campaña de hallazgos e identificaciones en la Loma del Torito consultá la siguientes notas.