Encarnación Rubio “Encarna”
Militaban junto a su marido Ramiro en el Partido Comunista y en la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Su hijo Ramiro Bustillo fue secuestrado en el 77' y sus restos fueron encontrados por el EAAF en La Loma del Torito.
“…La semilla que sembraron promete cosechas record”
Mujer sencilla, para quién vivir, amar y luchar seguirán siendo indisolubles; al igual que pensar, decir y hacer.
Mendocina, hija de campesinos, delegada obrera en el gremio de la fruta; conoció a su compañero Ramiro Bustillo, en un picnic del Partido Comunista. Formaron un hogar sensible, solidario -y en algún aspecto previsible (sus hijos Sergio, Gustavo y Ariel, serían algo inquietos…y también delegados desde la escuela hasta el trabajo).
Huyendo de persecuciones y represalias laborales se trasladaron a Córdoba en el ‘55. Bajo la dictadura del 66 al 73, su casa sería cobijo y lugar de reunión para dirigentes políticos y gremiales. Por allí pasaron Agustines y Toscos, Caffarattes y Reyes y Ongaros y Canelles. Legión de Luchadores de diferentes procedencias, sosteniendo ante ‘ajustes’ y todos los ‘olvidos’ …“El Pueblo Unido, Jamás será vencido !!” (…‘se siente’, ‘se siente’, recorren el mundo, voces y porvenires…y hoy redoblan sus parches en ‘el Norte’).
Militaban con Ramiro en la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. El trajín por un mundo justo se haría vertiginoso en la oscura noche del 76 al 83; había que remontarla y ponerla en perspectiva, estar a la altura de la historia y sus derrotas; trascender estas represiones y genocidios, requeriría ahora de ellos: ‘los que luchan toda la vida’. Cuando “Desaparecieron” Sergio y tantos otros (…tan Nosotros..!), había que ‘censar’ “Familiares”, organizar “Madres” y denuncias.
En la intemperie y ‘sin cuartel’ Contra el Estado Terrorista; había que abrirle los resquicios a la soledad y al desamparo…criar la resistencia en todos los rincones. Esa fue la respuesta que obtuvieron los “desaparecedores” en su desenfreno contra la nación y los derechos del pueblo. Todo era desigual …y “hasta la victoria” …como siempre.
Después de derrocar a los militares, siguirían agazapados los ‘continuistas’, la línea de civiles y lo peor: sus mandamases, ‘los de atrás’ – esos que no se van, y para que haya futuro hay que sacarlos a la vista, de atrás de las bambalinas y de sus poderosos puestos -aún conspiran desde sus grandes y oscuros intereses. La voracidad maquillada por todos los ‘medios’ en la ‘Era del realismo’ y el “posibilismo”, consumaría pingües estafas contra la nación y su pueblo. Hacia el 2001 nos dejarían al borde de la desintegración y el abismo y… ‘que se vayan todos’.
La quimera por Memoria, Verdad y Justicia, transitaría otras formas no menos ingratas. Con avances y retrocesos, la democracia aún era un horizonte en retirada, un ‘en tanto’ de Utopía… entre tanto fango y falseamiento.
Pero, también estaban con su pasado, su futuro y todos los ’Presentes’, los consecuentes con sus ‘A-hora’ y sus ‘Siempre’.
Seguirían “las madres”, formando siempre y con ‘todo’, sus nietos y ‘los hijos ‘ - los de ayer y los de hoy …los del mañana.
Ejército de voluntades invencibles, memorias que defendieron y sembraron- que honran la vida ante la mirada de los tiempos y pueblos del mundo
Texto y Foto: su hijo Gustavo Bustillo