Obdulia de Casas, Esther Casas y Juan Carlos Gasparovic
Con el golpe de estado, Obdulia junto a cinco miembros más de su familia son secuestrados y llevados al Campo de La Ribera. Dos de sus hijos Carlos y Hugo aun permanecen desaparecidos. Esther y Juan Carlos la acompañaron en su búsqueda.
Referente de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas de Córdoba, Obdulia era originaria de Catamarca, de un pueblo llamado Cordobita, del departamento de Tinogasta.
De una familia agricultora, luego de casarse, Obdulia trabaja como empleada doméstica. En su casa siempre hubo una Unidad Básica Peronista. Militante desde siempre, participaba en el centro vecinal. En Catamarca la consultaban como si fuera abogada o médica. Ella misma tuvo a todos sus hijos, era como la enfermera del pueblo.
Posteriormente se mudan a Córdoba capital y se instalan en el barrio de Villa Azalay, pero Catamarca estuvo siempre muy presente, todos los años visitaban a la familia que había quedado allí.
Cuenta una de sus hijas que "cocinaba muy rico, que siempre tenía un plato de comida en casa para cualquiera y se desvivía cocinando ollas de comida para todos, empanadas cortada a cuchillo, locro, humita. Todo compañero que pasaba por casa recibía la ayuda de mi mamá, un pullover, una camisa, lo que sea que necesitara. Ella cocía, toda la vida lo hizo y además tenía un telar, hacía frazadas. Tenía una máquina de coser Singer, hacía sus propios moldes, hizo cursos de corte y confección. Leia, se tragaba los libros, era muy culta, leía muchísimo, libros de medicina… Cantaba mientras estaba amasando, le gustaba el folklore, escuchaba los fronterizos. Le compraba cajones de verdura al verdulero que venía a caballo todas las semanas y compraba mucha comida no sólo para su familia sino también para las acciones de militancia de sus hijos. Repartía la comida"
Con el golpe de estado, Obdulia junto a cinco miembros más de su familia son secuestrados y llevados al Campo de La Ribera. Estuvieron unos días. Luego, Obdulia comenzó a reunirse clandestinamente con otras madres, padres, esposas, hermanos de presos y desaparecidos. Participó activamente en Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas de Córdoba. Parte de los responsables de su secuestro y el de sus familiares fueron condenados en la Mega Causa en el 2016.
Era muy aguerrida y muy culta. Iba al frente. Cuando en 1978 secuestran a su hija Irma siguió a los autos en los que se la llevaron y dedujo que estaba en La Perla. Entonces, estuvo en la garita de ingreso días y días.
"Daba mucha fuerza, levantaba el ánimo, vivía esperando a sus hijos, era muy fuerte anímicamente" comenta su hija.
Obdulia estuvo acompañada en su peregrinaje por su familia, sus hijos e hijas.
Texto de su hija Irma.