Pablo José Chabrol - María Pabla Amaranto de Chabrol
El 18 de octubre de 1975 secuestran a sus hijos Oscar Domingo de 19 años y Juan José de 17. Fundadores de Familiares de Detenidos Desaparecido de la ciudad de Córdoba junto a otros.
“A la última morada llegó María Pabla Amaranto, la Madre de Plaza de Mayo, que ocupa el silencio a veinte pasos de la cruz mayor. Hay unas flores de plástico, una carta, en una tumba llena de preguntas. Y dos fotos blanco y negro que dicen presente…”
Fragmento de poema de Fernando Balicki.
Pablo José
Pipo, Polo querido, padre de ocho hijos y trabajador ferroviario, constructor de afectos en el camino de la vida, dirigente de la Unión Ferroviaria y del Club Atlético Lavalle. Fuiste un Quijote que lograbas conmoverte por la necesidad ajena. Recordamos tu sonrisa, cuando llegabas a nuestra pequeña casa con grupos de mochileros, los albergabas y le dabas de comer por varios días.
Tus sueños, tus días y tus noches, fueron arrebatadas ese 18 de octubre de 1975, durante la última etapa del gobierno peronista donde un grupo de genocidas secuestran a tus hijos Oscar Domingo de 19 años y Juan José de 17 años.
Tus ojos de ternura infinita se cubrieron con la tristeza de tu corazón y te erguiste junto a Pabla en un militante de la vida. Fuiste fundador de Familiares de Detenidos Desaparecido de la ciudad de Córdoba, junto a numerosos compañeros como Otilia Argañaraz, Arturo Ruffa, Onetti, Sonia Torres, entre otros.
El 18 de noviembre de 1976 fuiste secuestrado junto 4 padres que buscaban a sus hijos, arrebatados por los genocidas y fueron llevados al centro clandestino de detención Campo de la Rivera. Después de ser liberado te exilaste en España, donde junto a tu familia trabajaron en forma continua en la denuncia internacional de violación de derechos humanos y desaparición forzada de personas por la dictadura en países como España, Francia, Portugal y Bélgica.
Cuando en 1982 regresaste a Córdoba, con tu corazón gastado, desarrollaste una abnegada y denodada labor en la búsqueda constante de tus seres queridos y de los treinta mil desaparecidos, y en la liberación de los presos políticos dónde estaba otro de tus hijos.
Tu vida fue un ejemplo de lucha y compromiso, de bondad y actitud solidaria. Tu amor incondicional hacia los demás, tu sufrimiento por el dolor propio y ajeno, te hace aun hoy irreemplazable.
El jardín del frente de tu casa, te albergó los últimos años, el fresno te sintió sollozar, sentado, con la mirada en el colectivo de la línea 92 donde esperabas a tus hijos que te fueron negados.
Con la llegada del otoño, y junto a los ocres de las primeras hojas, te negaste a seguir esperando y te fuiste sin conocer la justicia, sin saber de los juicios a los genocidas, sin conocer los espacios de memoria.
Tus nietos, que no llegaron a compartir tus caricias, hoy, con las banderas en alto y con los sueños de construir una sociedad, inclusiva, equitativa, donde el hambre y la miseria sean una mala palabra te recuerdan con ternura como un luchador incansable por LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA.
Texto y foto: familia Chabrol
María Pabla
Nacida en 1926 en la localidad de Churqui Cañada.
La dictadura militar secuestró a sus hijos Oscar Domingo de 19 años y Juan José de 17 años.
Cuando secuestran a su marido Pablo José huyó del país junto con el resto de su familia hacia España donde se reencuentran luego de más de siete meses de separación y continúan denunciando los secuestros, desapariciones y torturas.
Volvió al país en 1984 donde prosigue hasta hoy con la búsqueda de sus hijos y la lucha por Memoria Verdad y Justicia.
Foto: Spicognia
Texto: Espacio para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos La Perla