Miradas que alumbran lo olvidado

Instalación audiovisual sobre la mirada como intimidad y refugio.

La mirada como gesto, como un sentido que está en lo cotidiano, como un espacio. La raíz y el nacimiento de la intimidad, reconocer(se), reconocer(nos). Por el tierno acto de observar, lo que sea pudo transformarse. Sentir los destellos que persisten en la oscuridad…¿Qué decidimos mirar? ¿Qué es lo que apacigua a las sombras?, sólo si logramos mirarnos nos despojamos del olvido. Decir tu nombre aunque sea con solo un parpadeo; es, en lo profundo, la desembocadura del propio cauce. Entre el destello y la penumbra habita la posibilidad del encuentro. Mirar al otro es aceptar y abrazar que su luz también nos atraviesa. Genuino, transparente. Con el iris construir una caricia, un apoyo. Como una suave brisa, una mano descansa en otro hombro que recobra el color…difumina el dolor e ilumina las sombras.

Tomamos esta mirada como referente para situarnos en el espacio donde se crea el acto de reconocer. Nos permitimos imaginar cómo era ese acercamiento, tomar el lado de la intimidad y más particularmente desde el lugar recíproco, comunicativo y reparador de poder interactuar con un otro en un contexto hostil, con ello la posibilidad de llevarlo hacia otro paisaje.

Lugar: La Cuadra (baños/lavamanos).

Integrantes: Grupo Los Horneros (Antonela Martin, Eilian Meneghini, María Gracia Borgarello, Martina Cerda, Ignacio Ferreyra Cabiedes, Sofía Del Aguila y Matilde Romero Soteras).

Técnica: Videoarte/Proyección.

Materiales: Proyector, papel, telas.

Dimensiones: Medidas variables. Duración 1 minuto y medio en bucle.