Publicación digital "Memorias del territorio que habitamos".
Esta publicación es fruto del trabajo experiencial, colaborativo, de intercambio de saberes y prácticas situadas de las y los docentes participantes en el curso llevado a cabo en el 2025 "Memorias del Territorio que habitamos".
El libro digital “Memorias del territorio que habitamos” constituye una cartografía de saberes y prácticas situadas sobre el trabajo con las memorias en las escuelas.
Sus catorce capítulos documentan y sistematizan experiencias que devuelven el protagonismo a docentes, estudiantes, sus familias y comunidades, reafirmando que la construcción de la memoria es colectiva y la vida democrática se teje, ante todo, en los territorios que habitamos cotidianamente.
El desafío es compartir proyectos y secuencias educativos para abordar las memorias en el territorio de nuestras comunidades.
Esta publicación parte de la experiencia en las aulas desde múltiples formas de representación en torno a las memorias, a través de la incorporación de diversos lenguajes, soportes y recursos abordados y pensados desde el curso docente "Memorias del Territorio que habitamos.
El libro digital se puede descargar AQUÍ.
Invitamos a recorrer sus páginas no como un recurso acabado sino como una caja de herramientas y de resonancia dispuesta a ser habitada y recreada en nuevas experiencias situadas.
Crónica de un sábado compartiendo las memorias de los territorios que habitamos.
El sábado 9 de mayo nos reunió en el Espacio para la Memoria La Perla el recorrido educativo “Represión en la Educación y la Cultura” y la presentación del libro digital “Memorias del territorio que habitamos”, realizado por docentes de la provincia de Córdoba a partir de la experiencia en el curso de formación llevado a cabo en el 2025. La jornada educativa estuvo enmarcada en los 50 años de la quema de libros en el Comando del Tercer Cuerpo de Ejército.
Ese día, entre los primeros fríos del año y un sol abrasador, se hicieron presentes para recorrer el sitio alrededor de 100 visitantes. Entre ellos, estudiantes secundarios, de la universidad, de terciarios, miembros de organizaciones sociales, familiares de las victimas del terrorismo de estado, sobrevivientes, etc. Principalmente docentes, trabajadores comprometidos con el hacer y el transitar las memorias del territorio, la verdad y la justicia. Algunos vinieron como profesores autores del libro, acompañados por colegas y familia, otros a conocer la experiencia. También nos acompañaron representantes del gobierno provincial.
El recorrido tuvo como objetivo poder hilvanar lo que sucedía, en simultáneo, en la faz pública y clandestina de la última dictadura cívico militar. Las implicancias en la vida cotidiana respecto a la ruptura de las instituciones democráticas y el plan sistemático de control, disciplinamiento de la sociedad y las políticas represivas en el ámbito cultural y educativo. En este sentido, quienes participamos del mismo, pudimos escuchar el comunicado de la Quema de libros, la lectura de las actas de colegio Jeronimo Luis de Cabrera con el registro de la visita del inspector (dando cuenta de la vigilancia y control de la realidad escolar: contenido, comportamiento, cotidiano escolar) las historias de vida de estudiantes y docentes secuestrados y detenidos en el Ex CCDTyE y el testimonio de Sara Waitmam, compañera de Carlos Alberto D’ Ambra (sus restos identificados recientemente por el EAAF en la fosa común de la Loma El Torito) y sobreviviente del Ex CCDTyE “Campo de La Ribera”. Sara tomó la palabra en el medio del recorrido y nos invitó a reflexionar comentando la historia de Carlos como docente “fue cesanteado por la dictadura, pero en democracia le restituyeron su título”.
Mientras realizamos el recorrido por los diferentes espacios del sitio la Cátedra de Grabado I de la Facultad de Artes compartió la muestra "Libros con Memoria", una producción realizada en el marco del proyecto un proceso de curricularización de la extensión en conjunto con diferentes organizaciones e instituciones del barrio de Alberdi. También estuvieron presentes integrantes de la Biblioteca Irma Ramaciotti de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Córdoba, la Biblioteca “Abre sueños” y referentes del centro vecinal de Alberdi.
Finalmente, luego del recorrido, se presentó el libro con los presentes. María Noel Tabera, directora del espacio, abrió la ronda de diálogos agradeciendo el compromiso y expresando la alegría de recibir tanta gente e invitó a continuar el diálogo desde la escuela con la comunidad porque “hay familias que aún no dieron su muestra de sangre, por diferentes motivos, y es indispensable que lo hagan para poder seguir encontrando a las víctimas del terrosmo de estado”, haciendo referencia a la campaña de búsqueda y restitución de identidades llevada adelante por el EAAF y el juzgado federal N 3.
Luego Tamara Pez, secretaria de géneros y DDHH en el Ministerio de Vinculación y Gestión Institucional y Juan José Castellano, Director General de Bienestar Educativo del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba reafirmaron el compromiso con el trabajo de los Espacios de Memoria en conjunto con las escuelas. Por último, Daniel Lemmes ex coordinador del programa Escuela, Comunidad y Familia, nos emocionó con una anécdota de una escuela rural donde evidenció cómo se comparten los saberes de las culturas ancestrales con respecto al trabajo con la lana. Una hermosa metáfora para pensar los hilos que tejemos nuestras experiencias en construir las memorias que nos habitan.
Luego de presentar las experiencias y reflexiones de la importancia del trabajo en las aulas, la escritura del libro y su futura circulación por parte de cada docente, cerramos la jornada con coplas interpretadas por Alejandra Seimandi, también docente, mientras los presentes colocamos plantines (obsequio de la escuela Instituto Secundario Dr Bernardo Houssay) en la entrada a la recepción del Espacio pensando y escribiendo nuestras ideas bajo la pregunta ¿que escuela queremos sembrar?
¡Volvimos a nuestros hogares con muchas ganas de leerlo, bajo el sol de la siesta que abrazaba un poco más fuerte, y compartirlo! La gratitud es infinita.