Reparar como Ejercicio de Memorias para No Olvidar

Acto de reparación de legajos de estudiantes y egresadxs de la FFyH

Los archivos son herramientas para la conquista de derechos: a las Memorias, a la Justicia, a la Identidad, a Leyes Reparatorias, las Verdades, a la Democracia, a la Cultura, a la Investigación

En el marco de los 50 años de la última dictadura cívico militar, el Archivo Provincial de la Memoria junto al Observatorio de Derechos Humanos de la UNC que depende de la Secretaría de Extensión Universidad y la Facultad de Filosofía y Humanidades, realizaron un gran trabajo articulado de memoria y reparación. Instituciones, autoridades, representantes, hacedores de memoria, familiares, víctimas, sobrevivientes, organismos de DDHH, estudiantes, docentes y centros de estudiantes conformaron una red donde las memorias se hicieron trincheras como expreso Maria Cristina, directora del APM.

El proyecto de reparación, ejecutado a través de la resolución 179/2021 propone la búsqueda, reparación y entrega de los legajos de estudiantes, docentes, no docentes y graduados de la UNC, víctimas del terrorismo de Estado dejando constancia en dichos legajos de los reales motivos que determinaron la interrupción del desempeño laboral o estudiantil de todos aquellos que fueron víctimas de la última dictadura cívico-militar.

La resolución, aprobada unánimemente en 2021, reconoce que la reconstrucción de la(s) memoria (s) y a la tarea judicial fue iniciada hace más de 40 años por los organismos de Derechos Humanos, y que el relevamiento, sistematización y análisis de estos documentos públicos es fundamental para comprender el funcionamiento del plan sistemático de aniquilación de la represión ilegal y los mecanismos del terrorismo de Estado orientados a disciplinar a la comunidad universitaria, y a la sociedad en general.

Reparar éstos legajos implica también un modo de nombrar, inscribir, reconocer, asumir las identidades que nos faltan y que en años de impunidad y silencio institucional fueron negadas. Estos actos reparatorios implican no solo hacer presente esas identidades desde los recuerdos de sus vidas, sino también desde el rompecabezas siempre incompleto de sus ausencias, sus desapariciones, sus asesinatos y con ellos todos los rituales, en torno a la muerte, negados.
Reparar éstos legajos implica también un modo de nombrar, inscribir, reconocer, asumir las identidades que nos faltan y que en años de impunidad y silencio institucional fueron negadas. Estos actos reparatorios implican no solo hacer presente esas identidades desde los recuerdos de sus vidas, sino también desde el rompecabezas siempre incompleto de sus ausencias, sus desapariciones, sus asesinatos y con ellos todos los rituales, en torno a la muerte, negados.

¿Qué, Por qué, Quiénes y para Quienes se repara?

Las instituciones tienen la obligación y responsabilidad de hacer y acompañar esos procesos sociales, que no sólo atraviesan la subjetividad de las familias sino la historia y las memorias de las instituciones y de nuestro país. En momentos donde la UNC vuelve a ser foco de cuestionamientos y se encuentra golpeada por las políticas nacionales, más que nunca ese reparar trasciende y es un intento de reconstrucción de la herida social.

“El informe elaborado nos permite adentrarnos en la centralidad de la Universidad como blanco de la represión, pero también como engranaje del terror. Y toda esta investigación con sus documentos nos narran (a través de resoluciones del Archivo Histórico de la UNC) de las 206 cesantías de trabajadores en 1975, la no renovación de contratos, las persecuciones, las renuncias, las expulsiones, el establecimiento de cupos de ingreso, el cierre de becas, los cambios de planes. De cómo la Fuerza Aérea queda a cargo de la UNC, cómo se intervienen todos los mecanismos democráticos, prohibiciones de asambleas, se cierran los centros de estudiantes. Se solicita a lxs alumnxs certificado de domicilio, de antecedentes, presentación de documento. Nos habla de cómo todos los claustros universitarios fueron blanco de la persecución, la cárcel, el destierro (con exilio, insilio) los asesinatos y las desapariciones” (María, Cristina)

La inscripción de la condición de detenido-desaparecido o asesinado es consignar la verdadera causa de cese de relación con la UNC constituye una reparación simbólica para dichas víctimas, sus familiares y la comunidad universitaria.

Las memorias como trincheras

Una multiplicidad de memorias habitó, en simultáneo, las distintas escuelas que conforman la Facultad de Filosofia y Humanidades. En cada una de ellas, diversos mojones de memorias interpelaron la tarde de ciudad universitaria. Las fotos, los árboles, las curvas y contracurvas que se encuentran entre historia y letras; entre Casa Verde y Casa España; entre el Venezuela y el México. Una cartografía de nombres y lugares que cobran sentido desde el pasado hacia el presente y desde el presente hacia el pasado, porque las memorias, los nombres y las historias de aquellos jóvenes, que tenían entre 17 y 37, la mayoría más cercanos a los 20 años, a quienes les arrebataron su futuro, lograron justicia en su trayectoria académica y política.

Las memorias situadas como las que hoy hacemos con Filo nos permitan generar un espacio donde estas 70 identidades (más todas las que nos cruzan en esta red) van a convivir siempre entre nosotrxs y con todxs lxs que vendrán, aun cuando nosotrxs no estemos, agregó María en su discurso.

En Historia, una ronda de mates rodeados de carteles con las luchas del presente, invitaban a atravesar un túnel del tiempo, y un diálogo inevitable sobre las luchas vigentes. En Educación y Letras, pasillos con fotos y memorias que vuelven en palabras. Entre los familiares la escritora Raquel Robles, encontrando nuevos pliegos de la identidad de su madre, en construcción permanente, e interpelándonos sobre los vínculos con el conocimiento de aquella generación. Qué hilos podemos tirar aún para seguir descubriendo los sentidos de las luchas pasadas. En Antropología, entre diversas marcas de memorias, un aula habilitada para que cada familia consulte los legajos a entregar. Una memoria en papel que nos habla.

Una caminata de memorias que culminó en pabellón Venezuela donde se realizó el acto formal de entrega. Allí la Decana, Alejandra Castro, destacó “Esto no es solo un trámite administrativo, es un acto político, simbólico y afectivo que busca reivindicar la dignidad de las víctimas. Un hecho de memoria colectiva y de comunidad que busca reconstruir la memoria institucional. Ahora, ¿Qué sentido/s que tienen la reparación de los legajos?...Cuando decidimos reparar es porque queremos nuevamente traerlos a la vida, a la función para la que habían sido concebidos, ponerlos/as a nuestro lado para que sigan estando”.

El acto contó con la presencia del rector de la UNC quién resaltó el valor institucional y político de este acto, y del proyecto de reparación de legajos que se realiza entre las Facultades, el Archivo Provincial de la Memoria y el Observatorio de Derechos Humanos de la UNC: “Al recuperar el trayecto de estxs estudiantes para nuestra comunidad, lo que hoy estamos haciendo es un acto de justicia institucional. Este proceso se suma a las restituciones ya realizados en años anteriores, en la Facultad de Ciencias Sociales y en la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano.

María Cristina, por su parte inició su discurso citando a Héctor Schmucler (de los primeros miembros de la CPM por la Universidad, estudiante de esta casa y luego profesor hemérito) orgullosamente parte de esta Universidad Nacional Pública, gratuita. Además recordó que este acto no solo se da en el marco de conmemoración de los 50 años del Golpe pero también de los 20 años de la creación del Archivo de la Memoria. "En estas pedagogías de los archivos que aprendimos con Ludmila Da Silva Catela como primer directora del APM. Los legajos que hoy reparamos, pero también toda la documentación que hace 20 años venimos buscando y trabajando, nos permiten este ejercicio de transmisión y reflexión que nos propone el Toto."

Despojados de su memoria, los pueblos se opacan, mueren. Y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que los llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy, en cada hoy, todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta fidelidad, no hay ética perdurable. Recordar- lo tal vez constituya el deber prioritario de la Universidad

Héctor Schmucler

Al finalizar, la directora del APM, nos invitó a reflexionar sobre esta idea de gran telar, que nos da amparo, y que tiene como sus hilos estas identidades y los archivos que se generaron por su paso por la universidad y por otros espacios. Tiramos de un hilo y vemos que:

  • De los 70 legajos resituidos, la mitad de ellxs eran mujeres.
  • De sus vidas aprendemos sus militancias:
    • el Jote, Gustavo, Gorda, Isabel, Soledad, Negrita, Juan Carlos, Flora, Cordobesa, Iván, Negra Eva, Nilda y Diente Montoneros
    • Adriana de la Agrupación Evita Montoneros
    • Fierrito, Rosa, Paula, Amalia, Leopoldo, Cecilia, Dario, Jipi, Colorado, José, Dumbo y Mundi del PRT ERP
    • Carlos, Flaca, Sonrisa, Chacho, Pampita, Choco, Manuel, India y Gringo de OCPO
    • Hilo, Leti, Yayo, Pipi, Higinio, Maria Luz y Panza de la JUP
    • Barba de la JP
    • Juan del MIR
    • Coqui y Adriana de las FAL,
    • Zulema de las Ligas Socialistas Sionistas
    • Caniche de la JTP
    • gorda del AES
    • Enrique del Partido Comunista
    • Norma de la Agrupación Evita Rama Femenina de la Seccional XII, de las gremiales como Ester y el Gallego de SEPPAC, Sitrac Sitram, Ana, Peco y Noni de la UEPC, Cristina de Obras Sanitarias, Gachi Trabajaba en los Ferrocarriles.
  • Las vidas de Carlos y Susana nos hablan de la masacre de Trelew
  • Coque de la masacre de los Pujadas. Asesinatos y desapariciones que empezaron mucho antes del 24 de marzo del 76, del D2, La Perla y La Ribera.
  • Arnaldo de los fusilamientos en UP1, Juan de Bolivia y del Plan Cóndor, Sonia “Angela” de la Fuga del Buen Pastor, el asesinato del Cuqui de la Triple A.
  • De otros territorios como Rosario, Tucumán, Mendoza, Buenos Aires, Jujuy, de Adriana secuestrada presentando una denuncia en la OEA, Sergio mientras hacía el Servicio Militar, Mario del Frigorífico Mediterráneo, Guillermo de la huelga por el Mundial 78.
  • 52 de ellxs aún continúan desaparecidxs, delitos que se siguen comentiendo aún hoy a más de 50 años. Solo 4 de ellxs fueron identificadxs. Una de ellas, Cecilia recientemente, gracias al reimpulso por la perseverancia de un grupo de querellantes (hace unos días se cumplió un año de esta presentación) y que este marzo nos llenó el alma con estas 13 certezas.
  • 7 de ellas (Elena, Silvia, Leonor, Isabel, Lucía, Flora y Hebe) estaban embarazadas al momento del secuestro y aún no sabemos que pasó esos hermanes que seguimos buscando.
  • 30 de ellxs llegaron a juicio, 40 no.
  • 30 querían ser Historiadores, 17 eran ciencias de la educación, 15 de letras, 12 querían ser Filósofxs, Mónica bibliotecóloga.
  • 40 de ellxs estudiaban otras carreras (más de la mitad).
  • 26 fueron secuestradxs con sus parejas, muchxs con sus hijxs o delante de ellxs, también con sus hermanxs

Por estas 70 vidas siempre presentes que tenemos el deber de seguir honrando, reparando, en muchos casos buscando, celebramos este encuentro de memoriaS: 30 mil presentes ahora y siempre. Te invitamos a conocer las historias de cada uno de ellxs en Presentes WEB memorial virtual

Aguilar, José Luis
Alvarez, Carlos Eduardo
Annone, Humberto Orlando
Aramayo Vallejos, Juan de Dios
Arias, Miguel Angel Ernesto
Astudillo, Carlos Heriberto
Avendaño, Juana del Carmen
Avila, Benjamin Gabriel
Bendersky, Zulema Edith
Blesa, Sonia
Burgos, Daniel Leonardo
Calloway, Patricio Federico
Cappelli, Monica Marta
Carranza, Cecilia Maria
Catnich, Juan Carlos
Cuesta Morales, Berta
Curutchet, Alfredo Alberto
Daura Sand, Jose Luis
De Breuil, Nestor Enrique
Diaz, Adriana Maria
Diez, Jorge Manuel
Dominguez, Carlos Edmundo
Espejo Ana Maria
Feldman, Elena
Ferrer, Silvia Cristina
Fessia, Carlos Alberto
Garcia, Gustavo Hugo
Gonzalez, Sergio
Goyochea, Jose Luis
Graieb, Mario Roberto
Guillen, Enrique Daniel
Hunziker, Claudia Elizabeth
Koncurat, Mario Lorenzo
Konig, Emma Raquel
Landaburu, Leonor Rosario
Leguizamon, Ramiro Alberto
Lesgart, Adriana Amalia
Lesgart, Susana Graciela
Levin, Raul Osvaldo
Luna, Gustavo Armando
Luque, Ester del Rosario
Luque, Maria Isabel
Luque, Maria Teresa
Luque, Marta del Pilar
Martellotto, Alfredo Horacio
Moller, Guillermo Marcelo
Mongiano, Maria Cristina
Morandini, Cristina del Valle
Mujica, Maria Luz
Oliva, Justo Jose
Pasatir, Celia Flora
Perez, Jorge Albino
Pujadas, Maria Jose
Real, Hebe Sol
Renedo, Eduardo Lucio
Reyna Lloveras, Maria Adela
Roque, Juan Julio
Salamone, Nilda Susana
Salamone, Angela Alicia
Salerno, Nicolas Oscar
Sosa, María del Carmen
Testa, Maria Ana
Toranzo, Arnaldo Higinio
Torres, Graciela Haydee
Turk, Jorge Ernesto
Uhalde, Ines Magdalena
Verdura Zulatto, Beatriz Virginia
Waquim Hilal, Norma Elinor
Yabbur, Juan Carlos

Agradecemos las fotos de Juan Pablo Ravazzi. También las fotos y la cobertura colaborativa del equipo de Comunicación Extensión de la UNC y la Facultad de Filosfía y Humanidades