“El brillo del verbo encontrar”
Nuevas identificaciones de los restos recuperados en los campos del Ejército.
Cuando nos pregunten qué son los crímenes de lesa humanidad, hay que hablar de las familias que encuentran los cuerpos después de 50 años y por fin pueden hacer el duelo y velarlos. Y también de las familias que siguen buscando memoria, verdad y justicia. Fueron más de 30.000 y no hay dudas, ojalá vayan apareciendo muchos más en estas próximas excavaciones.
Adriana Irene, hija de Reineri Oscar Segura
El martes 12 de mayo el Juzgado Federal Nº 3 dió a conocer nuevas identificaciones de restos hallados en la Loma del Torito, en terrenos del Ejército próximos al Ex Centro Clandestino La Perla, donde el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) junto al Departamento de Geología de la Universidad de Río Cuarto y el Servicio de Antropología Forense del Poder Judicial de Córdoba, llevan adelante excavaciones en el marco de la causa “Averiguación de Enterramientos Clandestinos”.
A partir del análisis genético de los restos recuperados en las excavaciones el año pasado, pudieron identificarse los restos de Ester Felipe, Luis Mónaco, Nélida Noemí Moreno, José Luis Goyochea, Rosa Cristina Godoy, Carlos Cruspeire, Adrián José Ferreyra, Gustavo Daniel Torres, Edelmiro Cruz Bustos, Marta Susana Ledesma, Silvia del Valle Taborda, Graciela Doldan, Néstor Lellin, Victor Carlos Diaz Rinero, Reineri Oscar Segura, Juan Carlos Navarro y de otra persona cuya identidad no se dió a conocer hasta el momento, ya que sus familiares pidieron reserva.
Estas nuevas identificaciones de personas desaparecidas se suman a las que se dieron a conocer en el mes de marzo, siendo ya 29 las personas identificadas a partir de la comparación genética de los hallazgos en la Loma del Torito con las muestras existentes en el banco del EAAF.
Gracias a la lucha de todos estos años para que digan dónde están, para saber qué pasó, persistiendo en la búsqueda, enfrentando el silencio, la impunidad y la negación, es que hoy podemos conocer las certezas que estos hallazgos e identificaciones traen a la luz.
La desaparición forzada es el peor castigo, lo más cruel que puede existir. Porque no solamente sabemos que por presunción te quitan la vida, sino que además te quitan la muerte. Y estar sin vida y sin muerte es no existir, no ser nadie, como dijo lamentablemente Videla “no son nada, son desaparecidos”… quería rescatar esto… que no solamente te robaron la vida, sino que te robaron la muerte.
Carlos David Torres hermano de Gustavo Torres
Certezas que abren preguntas sobre el plan de exterminio en Córdoba
Si hasta ahora los hallazgos e identificaciones fueron evidencias contundentes en relación a los enterramientos masivos de personas detenidas-desaparecidas posteriores a marzo de 1976, la identificación de restos pertenecientes a Silvia del Valle Taborda y Marta Susana Ledesma, secuestradas el 10 y 11 de diciembre de 1975 y llevadas cautivas junto a otros compañeros al Centro Clandestino Campo de la Ribera, abre nuevas preguntas en relación al uso del territorio de la Guarnición Militar para la inhumación y el ocultamiento de los cuerpos con anterioridad a 1976, en el contexto del terrorismo de Estado que en Córdoba empezó a implementarse desde 1974.
Cuando me avisaron que habían encontrado restos de mi mamá no lo podía creer. Fue una cosa que después de 50 años…a ellos se los llevaron y supuestamente estuvieron en La Ribera, entonces yo no asociaba cómo La Perla… para que veamos la ruta de nuestros familiares, a dónde los han llevado, cómo los han desparramado por todos lados. Y que aún así, aunque los removieron, no quedan impunes, no quedan invisibilizados.
Marta Taborda hija de Marta Susana Ledesma
Si bien las identificaciones de los restos encontrados en 2014 en los hornos cercanos a La Ochoa, pertenecientes a cuatro jóvenes militantes de la Juventud Universitaria Peronista secuestrados y desaparecidos el 6 de diciembre de 1975, ya permitía afirmar que todo el territorio de la Guarnición Militar fue utilizado sistemáticamente para la desaparición forzada de personas mucho antes de la puesta en funcionamiento del Centro Clandestino La Perla en 1976, la identificación de los restos de Silvia del Valle Taborda y Marta Susana Ledesma en la Loma del Torito podrían señalar nuevas hipótesis en este sentido.
Aún nos falta saber cómo fue la implementación del plan de desaparición y exterminio que, con el objetivo de sembrar miedo y terror en la población, fue ejecutado por las fuerzas armadas y de seguridad utilizando todo el poder del Estado para cometer crímenes atroces. Crímenes realizados de manera clandestina, sistemática y masiva que nos lastiman como humanidad, porque como señalan desde el Colectivo de querellantes de la causa, la desaparición forzada de personas persiste en el tiempo, se sigue cometiendo mientras no sepamos dónde están.
Cuando íbamos a pedir por nuestras familias nos decían: si no hay cuerpo no hay delito, y no podíamos hacer nada (...) Ahora no nos pueden decir que no están las personas, ahora hay testimonio de que esas personas han sido secuestradas y han sido asesinadas. Pido Justicia y que se castigue a los que asesinaron a mi hermano como a otros compañeros.
Luis Navarro hermano de Juan Carlos Navarro
¿Cómo fue posible esto que pasó? Nosotros recuperamos unos fragmentos de Luis y de Nelly. Alguien es responsable de haber lastimado, profanado, roto esos cuerpos que ya estaban asesinados. Entonces, creemos que hace falta seguir profundizando la investigación porque no solamente los asesinaron, los fusilaron, sino que hicieron todo lo posible por ocultarlos.
Agueda Goyochea, hija de José Luis Goyochea y Nélida Moreno
Hasta el momento, en las excavaciones en la Loma del Torito no se encontraron prácticamente piezas óseas completas, sino restos parciales, dispersos y mezclados.
Los hallazgos e identificaciones nos acercan a la verdad: cuerpos que fueron reducidos y escondidos bajo un sedimento de tierra que fue removida con la finalidad de borrar evidencias y ocultarlos para que no pudieran ser jamás encontrados. Según señalan los peritos estas tareas de remoción de los cuerpos fueron realizadas en el año 1979 y requirieron la utilización de maquinaria pesada y gran cantidad de personal. ¿Quiénes son los responsables de este encubrimiento? ¿Por qué aún hoy mantienen el pacto de silencio?
Aún queda mucho camino por recorrer, las excavaciones, análisis forenses y pericias se encuentran en pleno desarrollo y seguramente brinden mayores certezas, pero indudablemente confirman la necesidad de que la justicia ahonde en las investigaciones y arbitre las medidas necesarias para preservar y continuar buscando en todo el territorio de la actual Reserva Natural de la Defensa La Calera, que posee más de 11.000 hectáreas de extensión.
El trauma social del genocidio
Me pregunto cómo expresar, cómo dar cuenta de la dimensión, el alcance de estos crímenes, la multiplicación de víctimas en las generaciones por venir. Mientras siga habiendo desaparecidos, permanecemos y nos multiplicamos en nuestra condición de víctimas. Somos víctimas los familiares directos, padres, abuelos, hermanos, pero también la descendencia de cada uno de ellos, los hijos, los hijos de los hijos. Así. hasta el infinito. De la misma manera son víctimas todos los argentinos nacidos y por nacer. Se podría decir que se trata de algo del orden de lo que se conoce como trauma transgeneracional en el contexto de genocidio.
María Lucila Doldan, sobrina de Graciela Monina Doldan.
Durante la conferencia de prensa realizada en tribunales federales para comunicar las identificaciones, cada familia dió cuenta de la búsqueda de todos estos años y del daño profundo que implica la desaparición forzada de personas, para las víctimas, sus familiares directos y el conjunto de la sociedad.
…la desaparición forzada es como tirar una piedra en un estanque. Genera ondas de dolor que se extienden a padres, hermanos, sobrinos, tíos, amigos. A nosotros nos ha afectado ya en cuatro generaciones… Después de 48 años y 3 meses de buscar, hoy empiezo a entender qué puede significar el verbo encontrar. Encontrar a personas desaparecidas es sacarlas del lugar oscuro donde los quisieron esconder para siempre, arrebatarlas, recuperarlas, cortar el hilo de la crueldad, decir: "Aquí está la prueba, los desaparecidos existieron y existen".
Paula Mónaco Felipe hija de Ester Felipe y Luis Mónaco
Del verbo encontrar
Entre los anuncios realizados la identificación de tres matrimonios: Ester Felipe y Luis Mónaco, Nélida Noemí Moreno y José Luis Goyochea, Rosa Cristina Godoy y Carlos Cruspeire, resulta particularmente conmovedora. Habiendo padecido juntos el secuestro y el cautiverio en La Perla, fueron también encontrados juntos, entre restos fragmentados y dispersos en una tierra que además luego fue removida.
Siento que la tierra los cobijó, los guardó y nos los devuelve hoy con mucho amor. Además, llegan juntos, permanecieron juntos. Ester y Luis se mantuvieron juntos en la oscuridad. Sigo tratando de descifrar qué significa ese mensaje de amor. Juntos también se mantuvieron muchos compañeros que hoy regresan con sus familias.
Paula Mónaco Felipe
Yo soy hija de Luis y Nelly, se lo llevaron juntos, volvieron juntos como los papás de Mariela y Paula. Y hay muchos otros compañeros que también buscan que todavía no encontraron ni a su mamá, ni a su papá, ni a su tío, ni a su tía. Y creo que esto de alguna manera debe comprometernos a todos a seguir (…)
Agueda Goyochea, hija de José Luis Goyochea y Nélida Moreno
Los lazos de las memorias
Cada identificación permite comenzar a cerrar el ciclo de crueldad y horror que implica la desaparición forzada de personas, permitiendo a los familiares transitar el duelo y activando tramas comunitarias de la memoria. Porque estas identidades visibilizan historias que fueron ocultadas, negadas, silenciadas y reprimidas. Pese al plan genocida que intentó borrarlos para siempre, los desaparecidos aparecen, vuelven con sus familias y a la memoria de su pueblo del que formaron parte y por el que tanto lucharon.
(...) esta noticia que nos llena de alegría, de paz, nos trae mucha paz, trae esperanza a un montón de gente que sigue buscando a sus seres queridos. Podemos seguir armando el rompecabezas de nuestra historia…yo hoy estoy acá no para decirle chau a mi papá. Hoy por primera vez le pude decir hola.
Ernesto Ferreyra, hijo de Adrián José Ferreyra
Gustavo, estudiante secundario y delegado de curso en el Manuel Belgrano, le gustaba pescar y tocar música, tenía sólo 16 años cuando fue arrancado de su casa.
Víctor, estudiante de medicina, fotógrafo y padre de 3 hijos.
La Gorda Doldán, santafecina, era abogada y militante peronista, muy querida por sus compañeros, que recuerdan su solidaridad y lucidez aún en los peores momentos.
Ester, psicóloga y militante de la izquierda revolucionaria junto a su compañero Luis, periodista y camarógrafo, ambos secuestrados en Villa María a los pocos días de nacer su hijita.
Néstor, salteño de origen, secuestrado en la planta de Fiat Concord en barrio Ferreyra, donde trabajaba y era delegado.
Edelmiro Cruz Bustos de barrio Alto Alberdi, padre de tres hijas, había sido presidente de la Juventud Radical y delegado gremial del Sindicato de Empleados Públicos.
Adrián, estudiante de psicología, oriundo de La Rioja, secuestrado en el departamento Cruz del Eje, pocos días antes del nacimiento de su hijo.
Marta, estudiante de Agronomía y no docente de la UNC, militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del Pueblo, secuestrada junto a su esposo.
Reinieri Oscar, catamarqueño, empleado de Industrias Kaiser Argentina - Renault y delegado gremial.
Nélida y José Luis, padres de tres pequeños hijos, militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores, ella psicopedagoga y empleada de la policía, él empleado y estudiante universitario.
Silvia, operaria de la fábrica Manal Sport, militante gremial y en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Rosa y Carlos, ambos pertenecían a los boy scouts ligados al movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, militaban en Montoneros y eran papás de una niña.
Juan Carlos, oriundo de Ischilín, era obrero industrial y militante del Partido Comunista.
Ellas y ellos se comprometieron solidariamente, desde distintos espacios de participación, con el horizonte de terminar con las injusticias. Para imponer planificadamente un país para unos pocos, los genocidas buscaron acallarlos, desaparecerlos, borrarlos para siempre. Pero no lo lograron. Porque los desaparecidos aparecen en cada evocación de nuestro pueblo, en cada pañuelo, en cada marcha, en cada identificación que termina con el horror de la desaparición forzada.
Los invitamos a recorrer y sumarse a la construcción del memorial virtual Presentes, un espacio destinado al recuerdo y homenaje de quienes fueron asesinados y desaparecidos por el Estado terrorista entre 1966 - 1983 cuya memoria está ligada a Córdoba.
(...) si hay algo que quiero recalcar, la intención fue exterminar una generación y crear una generación temerosa, en la cual yo me incluyo. Muchas veces teníamos miedo de contar qué pasó con mi papá…nunca quise ir a las marchas porque tenía mucho miedo y un día mi hija acompañada con mis sobrinos me dijeron “no tía, vamos, vamos a la marcha”. Y me pasó algo muy loco, empecé a ver agrupaciones y personas que enarbolaban su foto con mucho orgullo y no era yo. Entonces quiero darles las gracias a todas esas personas que mantuvieron su memoria fuera de nuestra familia y decirles que si los quisieron ocultar en lo más profundo de la tierra, la verdad salió a luz.
María Mercedes Bustos, hija de Edelmiro Bustos
Para seguir encontrando …
A principios de mayo se reanudaron las tareas de excavación en la Loma del Torito, que fueron interrumpidas por la temporada de lluvia. Mientras tanto en el laboratorio continúan las pericias forenses, el trabajo de análisis y entrecruzamiento genético de los restos recuperados con la finalidad de lograr más identificaciones.
La restitución de sus restos, aún sea en fragmentos, es un antídoto contra ese miedo, un triunfo de la verdad, una evidencia dura de la crueldad y el horror de la dictadura. Resulta increíble que esa evidencia sea otra vez tan necesaria, pero lo es en estos tiempos de renovado negacionismo. Hoy tengo otra vez la esperanza de que las nuevas generaciones tendrán memoria y verdad, pero también que mi hijo pueda tener una infancia en la que el miedo no sea el elemento central.
María Lucila Doldan, sobrina de Graciela Monina Doldan.
Tu participación es importante
➔ Si tenés información que pueda facilitar la búsqueda tu aporte es fundamental.
➔ Si sos familiar de una persona desaparecida entre 1974 y 1983, te invitamos a aportar una muestra de ADN para el banco de datos genéticos. Contar con estas muestras es lo que hace posible la identificación de los restos.
COMUNICATE CON:
La Secretaría de Derechos Humanos, Trata y Género del Juzgado Federal N°3, al teléfono 4334772 de 7:30 a 13:30 horas.
La Campaña de identificación del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) al 0800 345 3236 (de 9 a 16 hs), al Instagram @EAAFoficial o escribí a iniciativa@eaaf.org
Seguirán Apareciendo. Seguiremos encontrándolos.
Fecha de publicación: 16/06/2026.